El aneurisma: síntomas, secuelas y mortalidad de una enfermedad arterial silenciosa

El aneurisma: síntomas, secuelas y mortalidad de una enfermedad arterial silenciosa

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El aneurisma: síntomas, secuelas y mortalidad de una enfermedad arterial silenciosa

En el artículo de esta semana os queremos hablar de los aneurismas. Veremos cómo se producen, qué diferentes aneurismas existen y qué tratamientos se recomiendan en cada caso.


Pero empecemos por la definición: un aneurisma es un ensanchamiento o abombamiento anormal de una parte de una arteria debido a la debilidad en la pared de un vaso sanguíneo. Se produce una dilatación de las arterias a causa de un fallo en la pared del vaso sanguíneo, que desencadena un aumento de su diámetro y conlleva riesgo de ruptura y de hemorragia masiva interna.



¿Qué es un aneurisma cerebral y en qué se diferencia de un ictus?


Uno de los aneurismas más frecuentes es el cerebral, y suele ser la antesala del ictus. Si te preguntas cuál es la diferencia entre ictus y aneurisma sigue leyendo, esto te va a interesar…


El aneurisma cerebral se produce cuando una arteria cerebral se ensancha o deforma. En ocasiones el paciente no muestra síntomas de ningún tipo, pero en otras ocasiones este tipo de aneurisma puede provocar lesiones importantes como un derrame cerebral


Entre los síntomas más comunes del aneurisma cerebral destacan el dolor de cabeza, las náuseas o vómitos, pérdida de visión o incluso pérdida del conocimiento. Ante cualquiera de estos síntomas recomendamos como siempre acudir a un especialista para realizar las pruebas pertinentes y evitar que la afección se agrave.


El ictus, por su parte, afecta a los vasos sanguíneos encargados de suministrar sangre al cerebro. Existen dos tipos de ictus:


  • Ictus isquémico: provocado por la obstrucción de los vasos por trombos o embolismo cerebral.
  • Ictus hemorrágico: provocado por la ruptura de un vaso haciendo que la sangre irrumpa en el cerebro.


El aneurisma es, en definitiva, una región inflamada o debilitada de un vaso sanguíneo que requiere de una intervención inmediata. Si no se trata, el vaso afectado puede romperse y provocar el ictus hemorrágico.



Principales tipos de aneurisma: cerebral o intracraneal, y aórtico o de aorta


Aunque ya nos hemos anticipado en la sección anterior, queremos que conozcáis los diferentes tipos de aneurismas que existen según la parte del cuerpo a la que afectan y cuáles son los más frecuentes.


  • Aneurisma cerebral
  • Aneurisma pulmonar
  • Aneurisma cardíaco
  • Aneurisma ocular
  • Aneurisma femoral
  • Aneurisma en el corazón


Sin embargo, los más comunes son los que afectan al cerebro y a la vena aorta.



Aneurisma cerebral: los 3 subtipos de aneurisma que afectan al cerebro


También conocido como aneurisma intracraneal, es la enfermedad cerebrovascular que se produce cuando la pared de la arteria se dilata pudiendo derivar en rotura o hemorragia interna.


Este tipo de aneurisma se subdivide en tres clases según su forma:


  • Aneurisma fusiforme: varía en diámetro y la longitud y sus diámetros pueden extenderse hasta 20 cm.
  • Aneurisma sacular: tienen forma esférica y contiene una porción de pared vascular; estos varían en tamaño de su diámetro desde 5 a 20 cm y son frecuentemente llenados completamente o parcialmente de trombos.
  • Aneurisma micótico: Una característica diferencial de los aneurismas micóticos es su localización múltiple. Hasta en un 78% de los pacientes existe más de un aneurisma de forma simultánea



Aneurisma de aorta: el más común en la zona abdominal y torácica 


El aneurisma aórtico o de aorta torácica, se origina también cuando una porción de la arteria se dilata o ensancha de manera anormal como causa de una pared debilitada de un vaso sanguíneo.


Este aneurisma se ubica en la parte de la vena aorta que pasa a través del tórax y la mayoría de veces es causada por un endurecimiento de las arterias; por ello afecta principalmente a personas con colesterol alto, fumadores o con hipertensión arterial prolongada.



¿Por qué se produce y cómo detectar un aneurisma? Principales síntomas


Es difícil identificar las causas del aneurisma, si bien en algunas ocasiones se debe a motivos congénitos o condiciones como la displasia fibromuscular. También son muchos los especialistas que relacionan el embarazo con la formación y ruptura de aneurismas en la arteria esplénica.


En otras ocasiones, malos hábitos como el tabaquismo, el colesterol y una presión arterial alta también pueden provocarlos; de ahí la importancia de controlar nuestra hipertensión arterial y llevar un estilo de vida activo y una alimentación saludable.



Síntomas más frecuentes que indican la presencia de un aneurisma


En la mayoría de casos, los aneurismas no presentan síntomas; los síntomas se hacen visibles una vez se rompen. En un aneurisma, el dolor suele ser un síntoma muy útil para diagnosticar la enfermedad. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes el dolor se manifiesta tardíamente y retrasa el diagnóstico.


Según dónde se ubique el aneurisma los síntomas variarán desde vómitos, convulsiones, pérdida del conocimiento o cefaleas.


  • Así por ejemplo, en el caso del aneurisma cerebral, si los aneurismas se expanden pero no se rompen, pueden llegar a presionar nervios que provocan vértigos, dolores de cabeza o visión doble. Si el aneurisma se rompe los síntomas se agravan en una mayor frecuencia cardíaca, mareos, dolores en la zona, etc.


  • En el caso de aneurisma de aorta abdominal los aneurismas suelen desarrollarse lentamente, durante un período de muchos años, y casi nunca causan síntomas evidentes. Ocasionalmente, especialmente en los pacientes delgados, se puede sentir una sensación punzante en el abdomen. Cuanto más grande crece un aneurisma, mayor es la posibilidad de que explote o se rompa. En el supuesto de que éste se expanda o se rompa ocasionando una fuga los síntomas más comunes son los mareos, náuseas y vómitos, falta de aliento, presión arterial baja y sobre todo un dolor abdominal intenso y constante.


Para diagnosticar un aneurisma, se puede realizar una radiografía del abdomen, que mostrará un aneurisma con depósitos de calcio en su pared; una ecografía, que permitirá establecer el tamaño del aneurisma; una tomografía computarizada o una resonancia magnética (RM).



¿Cómo se trata el aneurisma y cuáles son sus posibles secuelas?


Dada la variedad de aneurismas que existen, el tratamiento variará según la localización y el tamaño del aneurisma. En el caso de padecer los síntomas anteriormente mencionados o ante la menor duda, desde Medlia os recordamos concertar una cita con un especialista médico.


Para los más curiosos, a continuación os explicamos el tratamiento de los aneurismas más comunes: el aneurisma cerebral, el de aorta abdominal y el de aorta torácica.


  • El tratamiento del aneurisma abdominal variará según su tamaño. Si éste presenta un tamaño inferior a 5 centímetros hay muy pocas posibilidades de que se rompa. Si por el contrario su tamaño es mayor, se recomienda una intervención quirúrgica para repararlo con la mayor urgencia posible ya que su ruptura podría ocasionar la muerte del paciente.

  • El tratamiento del aneurisma torácico implica una intervención quirúrgica para implantar un injerto sintético si este supera los 7,5 centímetros de ancho.


  • En el caso de los aneurismas cerebrales, éstos pueden ser tratados quirúrgicamente o con un enfoque endovascular - aproximadamente el 50 por ciento de los aneurismas son tratados con procedimientos endovasculares, sin necesidad de cirugía directa.   



Vida después de un aneurisma cerebral: el caso de la actriz Emily Clarke


Quizás seas un/a fan férreo de Juego de Tronos pero seguramente no sepas que a la actriz que interpreta a Daenerys Targaryen tuvieron que intervenirle quirúrgicamente de urgencias dos veces por haber sufrido dos aneurismas cerebrales.


Tras la primera operación, la actriz pasó más de un mes en un hospital recuperándose y luchando contra nuevos impedimentos en su carrera profesional; Emilia Clarke parecía no poder recordar su nombre completo ni hablar de manera coherente (un fenómeno denominado afasia).


Pero su paso por el quirófano no quedó ahí y es que tras la primera intervención, los médicos identificaron un segundo aneurisma en el otro lado de su cerebro que empeoró y le volvió a traer de vuelta al quirófano. Tras una recuperación lenta, dolorosa y casi milagrosa Emilia Clarke está recuperada al 100% y ha creado una organización benéfica encargada de recaudar fondos para la recuperación de pacientes en situaciones similares.


Este es solo un caso mediático, pero la realidad es que son muchas personas anónimas quienes lo sufren, por eso nos gustaría compartir el testimonio de Manny García, operado de aneurisma cerebral.



¿Cuál es mi esperanza de vida si he sufrido un aneurisma? ¿Me puede causar la muerte? 


Si bien es cierto que el aneurisma no presenta síntomas evidentes en un primer momento, cuando este se rompe, los efectos suelen ser mortales. Se estima que el 90% de las personas que padecen la rotura de un aneurisma de aorta abdominal fallecen.


Pese a las graves cifras, siempre hay casos que contra todo pronóstico consiguen sobrevivir a la rotura de un aneurisma y recuperar la normalidad en su vida diaria.


Es importante prestar atención a los síntomas por muy pequeños que sean, y como siempre, ante la menor duda, consultarlo con el profesional médico correspondiente. 



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